Ana Almiñana

Hola, soy Ana Almiñana, directora y fundadora de la firma jurídica Iuris Gandía Abogados. Soy Abogada Mediadora  y especializada en  Derecho Civil y Penal . Desde que estudiaba la carrera de abogacía tuve ciertas inquietudes y ganas de cambiar las cosas convencida de que otra forma de practicar la profesión, más cercana, amable, transparente y proactiva era posible. Eso, unido a que soy una profesional con mucha iniciativa, me impulsó a crear la firma jurídica “IGA”.

Me considero una excelente comunicadora y negociadora.

Mi actitud conciliadora me facilita el conseguir buenos acuerdos para mis clientes pero cuando es necesario pleitear soy una letrada resolutiva y metódica que no da ningún caso por perdido.

Mis representados saben que pueden contar conmigo en todo cuanto necesiten y que van a estar, en todo momento, no solo informados al detalle sobre su procedimiento, sino también de forma transparente y comprensible.

Ana Almiñana en despacho de Gandía

Siempre se ha creído que la seriedad extrema estaba irremediablemente ligada a esta profesión tan antigua como los tiempos de Justiniano (Derecho Romano). Pero no tiene por qué ser así. Mi objetivo es mostrar el lado más fresco de la abogacía. En IGA, mis clientes se encuentran con un ambiente donde sentirse totalmente cómodos y en confianza donde poder trasladar sus dudas, inquietudes y necesidades con total libertad y franqueza.

Incluso en el tema de los honorarios, apuesto por una total transparencia y a través de una sencilla y clara hoja de encargo mis clientes conocen ,desde el minuto cero, todo lo relacionado con el presupuesto del servicio que se les está prestando, e incluso se les ofrece facilidades de pago si las circunstancias lo requieren.

“Soñaba con una Abogacía moderna, cercana, humana y flexible…¡Y  con IGA lo hice realidad!”

Ana almiñana de pequeña

¿Por qué decidí ser abogada?

Con apenas 5 años, durante una visita a mi tía abuela, conocida como la Tía Petaca y que contaba ya con 102 años, … me miró y me dijo: “Esta niña de mayor será ABOGADA. Hay que ver lo bien que se entiende con los adultos”

Por aquel entonces, como es lógico, yo no tenía ni idea de lo que era ser Abogada, pero por algún motivo su idea caló en mi “cabecita” y me impulsó, llegado el momento, a estudiar la carrera de Derecho.

Con el tiempo descubrí que no se equivocó con su visión ya que encontré mi verdadera vocación en el ejercicio de la Abogacía. Profesión que ejerzo con una gran satisfacción y que me hace sentir realizada.